San Maximiliano Kolbe:
Tú diste tu vida
para que una familia no fuera privada
de su padre y esposo.
Por tu heróico martirio de caridad,
enséñanos que el valor de la familia
es digno de nuestros propios sacrificios.
Que así como encontraste en María
el canal de aquellas gracias
que te fortalecieron para ser fiel a si Hijo,
ayúdanos a regocijarnos también en aquella
que nos ha sido dada como Madre
Permanece con nosotros, san Maximiliano,
intercediendo por las necesidades de nuestra familia.
[Mencionar las necesidades familiares aquí]
Amén.
San Maximiliano Kolbe:
tu vida de amor y de trabajo
fue sacrificada
en medio de los horrores del campo de concentración,
y terminada con la inyección de una droga mortal.
Mira con compasión a nuestro(a) hermano(a) [Nombre] ,
quien se encuentra ahora prisionero(a) de la adicción
y a quien encomendamos a tu poderosa intercesión.
Habiendo ofrecido tu propia vida
para preservar la de un padre de familia,
volteamos a ti con confianza
sabiendo que nos comprenderás y brindarás tu auxilio.
Concédenos la gracia
de nunca retener nuestro amor y comprensión,
ni de fallar en perseverar en la oración
para que las cadenas esclavizantes de la adicción
puedan ser rotas
y se restablezca la salud y la libertad
de la persona que amamos.
Nunca cesaremos de dar gracias a Dios
que nos ha auxiliado
y que ha escuchado nuestra oración
mediante tu intercesión.
Amén.